Señor mío y Dios mío,
qué difícil en el ajetreo del mundo hablar contigo,
encontrar espacio de soledad y silencio.
El mundo me embulle,
entre tantos quehaceres...
si no fuese por tu Misericordia,
me olvidaría hasta de Ti.
No me sueltes de la mano,
Tú eres la Fuente que apaga mi sed,
el descanso que necesita mi alma,
el Amor que me da Vida,
el fuego que pone en marcha el motor de mi conciencia,
mi Paz y mi sosiego, mi Salvador.
Gracias, por no olvidarte Tú de mi, Señor,
a pesar de mis muchos deberes,
estás conmigo en cada uno de ellos.
Manuela Gonzalez Aguilera
qué difícil en el ajetreo del mundo hablar contigo,
encontrar espacio de soledad y silencio.
El mundo me embulle,
entre tantos quehaceres...
si no fuese por tu Misericordia,
me olvidaría hasta de Ti.
No me sueltes de la mano,
Tú eres la Fuente que apaga mi sed,
el descanso que necesita mi alma,
el Amor que me da Vida,
el fuego que pone en marcha el motor de mi conciencia,
mi Paz y mi sosiego, mi Salvador.
Gracias, por no olvidarte Tú de mi, Señor,
a pesar de mis muchos deberes,
estás conmigo en cada uno de ellos.
Manuela Gonzalez Aguilera
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