Cristo de la Humildad y Paciencia,
esta mañana, para Ti fue mi mirada,
contemplarte anhelaba, mi Cristo,
escucharte en silencio, deseaba,
solo Tú, en soledad callada,
contarte mis pesares,
aprender de tu Humildad y Paciencia.
Más te vi, sentado en el banco...
tan herido y maltrecho,
que mis dolencias, ya no eran nada.
¡Tan lleno mi Dios de llagas!
Cristo de la Humildad y Paciencia,
mientras te contemplaba,
en tu rostro vislumbraba,
la Pasión del mundo, que por Ti pasaba.
Manuela González Aguilera
esta mañana, para Ti fue mi mirada,
contemplarte anhelaba, mi Cristo,
escucharte en silencio, deseaba,
solo Tú, en soledad callada,
contarte mis pesares,
aprender de tu Humildad y Paciencia.
Más te vi, sentado en el banco...
tan herido y maltrecho,
que mis dolencias, ya no eran nada.
¡Tan lleno mi Dios de llagas!
Cristo de la Humildad y Paciencia,
mientras te contemplaba,
en tu rostro vislumbraba,
la Pasión del mundo, que por Ti pasaba.
Manuela González Aguilera
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