viernes, 15 de diciembre de 2017

Buenos días Señor

Con la sensación del hijo pródigo
que vuelve arrepentido a la casa del Padre,
así vuelvo tantos días a tu Presencia.

Tú me acoges siempre, sin ningún reproche,
mientras yo, no me siento digna de estar en tu Mesa.

Me invitas una y otra vez a tu fiesta,
pero los vestidos que tengo,
no son los apropiados.

Enséñame a tejer el vestido que tú quieras,
con hilos de tu Amor,
con telas de servicio,
con sacos de humildad,
adecuado para tan Alto Rey.

Gracias por tu paciencia conmigo,
por tu gran Bondad,
borras mis infidelidades.

Por Jesucristo nuestro Señor. Amén

Manuela González Aguilera

6-9-2016

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.