viernes, 8 de diciembre de 2017

Recordando tus regalos

Señor, hace tiempo pedí tu Paz y Amor, sin saber qué pedía,
estaba tan necesitada...
desconocía por entonces tu Paz Divina,
los efectos de tu Gracia.

Hoy, reviviendo esos instantes, reconozco ante Ti,
que escuchaste mi oración,
sin mérito alguno por mi parte,
me hiciste el regalo más maravilloso del mundo.

Sorprendentemente  e inesperadamente,
inundaste mi corazón, con tu Amor y tu Paz,
desde entonces intento vivir día a día  potenciando este tesoro,
a pesar de las contrariedades de la vida.
                                                                   
Gracias Señor por esta gracia, por este don recibido,
no tengo que ofrecerte ante tanto bien,
solo decirte: aquí estoy Señor para hacer tu voluntad.

Dame  la fuerza necesaria  para perseverar en la Misión
y la Gracia, para vivir cada día el don de tu Paz y de tu Amor,
según tu Amada voluntad.
Gracias, Señor. Amén.

Por Jesucristo nuestro Señor

Manuela González Aguilera​

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.