Mi Dulce cielo,
mi Amor primero,
mi Dueño y Señor,
mi Rey y Esposo.
De tu mano, a tu Madre llévame,
envíame a tu casa,
como enviaste a Magdalena.
Aquel mismo instante,
María, la acogió como hija,
la miró con dulzura,
para no separarse jamás,
de la Madre de su Señor.
Enséñame a ser hija,
buena alumna,
aprender de Ella,
su humildad y obediencia.
Enséñame a merecer su compañía,
estar en su Presencia,
escucharla, conocerla y Amarla,
como la Amas Tú.
Mi Niño Hermoso,
mi Dulce cielo...
Hágase tu voluntad. Amen
Manuela Gonzalez Aguilera
mi Amor primero,
mi Dueño y Señor,
mi Rey y Esposo.
De tu mano, a tu Madre llévame,
envíame a tu casa,
como enviaste a Magdalena.
Aquel mismo instante,
María, la acogió como hija,
la miró con dulzura,
para no separarse jamás,
de la Madre de su Señor.
Enséñame a ser hija,
buena alumna,
aprender de Ella,
su humildad y obediencia.
Enséñame a merecer su compañía,
estar en su Presencia,
escucharla, conocerla y Amarla,
como la Amas Tú.
Mi Niño Hermoso,
mi Dulce cielo...
Hágase tu voluntad. Amen
Manuela Gonzalez Aguilera
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.