La Paz de Jesús es un Don tan alto,
que por ti mismo no lo puedes alcanzar.
El Señor otorga su Paz para siempre,
como semilla buena que germina en tu corazón,
alcanzando su plenitud en la eternidad.
Como la casa cimentada en roca,
ya vengan vientos o tempestades,
se mantiene firme.
Pues es el Señor su Dueño
y nadie se la puede arrebatar de su mano.
Gracias Amado Jesús,
por el Don de tu Paz y de tu Amor,
a quienes en Ti creen, esperan, confían…
Manuela González Aguilera
31-10-2016
que por ti mismo no lo puedes alcanzar.
El Señor otorga su Paz para siempre,
como semilla buena que germina en tu corazón,
alcanzando su plenitud en la eternidad.
Como la casa cimentada en roca,
ya vengan vientos o tempestades,
se mantiene firme.
Pues es el Señor su Dueño
y nadie se la puede arrebatar de su mano.
Gracias Amado Jesús,
por el Don de tu Paz y de tu Amor,
a quienes en Ti creen, esperan, confían…
Manuela González Aguilera
31-10-2016
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