La humildad, natural y sencilla,
transparente, limpia y desprendida,
belleza en el alma de quien la posee sin saberlo.
La humildad, derriba las barreras
que el ser humano levanta,
reconciliadora, hermana de la Paz.
La humildad, no hace ruido,
reconoce en fallos ajenos, los suyos propios,
e intenta corregirse a sí mismo.
La humildad, escuela por la que todos pasamos,
invitados por el Señor.
Es el vestido nuevo,
que Jesús regala a sus amigos,
para dar testimonio del Él.
La humildad, hace la carga más ligera,
para que nuestra ofrenda a Dios,
sea Amor, Amor, Amor.
Manuela Gonzalez Aguilera
transparente, limpia y desprendida,
belleza en el alma de quien la posee sin saberlo.
La humildad, derriba las barreras
que el ser humano levanta,
reconciliadora, hermana de la Paz.
La humildad, no hace ruido,
reconoce en fallos ajenos, los suyos propios,
e intenta corregirse a sí mismo.
La humildad, escuela por la que todos pasamos,
invitados por el Señor.
Es el vestido nuevo,
que Jesús regala a sus amigos,
para dar testimonio del Él.
La humildad, hace la carga más ligera,
para que nuestra ofrenda a Dios,
sea Amor, Amor, Amor.
Manuela Gonzalez Aguilera
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