viernes, 15 de diciembre de 2017

Jesús de Nazaret

Quien te hubiese conocido
cuando paseabas por las aldeas de tu Amada Palestina.
Quien hubiese escuchado el tono de tu voz.
Quién mirarse en la profundidad de tus ojos.
Quien te hubiese seguido
cuando te dejabas acompañar por las mujeres,
enseñándoles el Reino de Dios.
Quién conociéndote,
no se quedara prendado de tu incomparable Belleza.

Si esta pobre pecadora,
después de dos mil años de tu paso por la tierra,
la Iglesia le habló de Ti,
aparentemente sin resultado,
hasta que Tú, mi Buen Pastor,
saliste al encuentro de tu oveja perdida.

Y mi corazón salto de alegría,
enamorado de tu Amor de Dios.
¿Qué no sentirían aquellas personas tan cerca de Ti?

Si desde nuestro primer encuentro,
ya no quiero más dueños,
ni otros pastos, ni rebaños,
que no vengan de Ti, mi Amado Señor.

Manuela González Aguilera


19-11-2016

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.