viernes, 8 de diciembre de 2017

Bendito día…

¡Bendito día en el que sin fuerzas,
abandoné mi vida en tus manos Jesús!

Como la viuda pobre, te di cuánto tenía,
el corazón hecho añicos,
pobrezas, heridas, desamor,
rencores, odios, incultura,
tristeza de muerte.

A tu Sagrado Corazón,
ofrecí un ramo de espinas,
más la grandeza de tu Amor,
en rosas las convirtió.

Te di todo, miserias, más miserias,
mientras Tú, en tu divina Misericordia,
enriquecías mi pobreza con tu Amor.

Manuela Gonzalez Aguilera​

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.