Al cielo pedía una Madre,
cada noche en viva voz,
tanto la añoraba...
que el cielo me la concedió.
No sé cómo tratar esta Madre,
tan tierna como algodón,
son sus ojos dos luceros,
como Rosa su esplendor,
ofrenda de Amor nos trae,
para curar tanto dolor.
Toda Ella me ha cautivado,
me ha robado el corazón,
unas letras en él ha bordado,
la Palabra es Amor,
es Virgen Inmaculada,
Inmaculado su Corazón.
Manuela González Aguilera
cada noche en viva voz,
tanto la añoraba...
que el cielo me la concedió.
No sé cómo tratar esta Madre,
tan tierna como algodón,
son sus ojos dos luceros,
como Rosa su esplendor,
ofrenda de Amor nos trae,
para curar tanto dolor.
Toda Ella me ha cautivado,
me ha robado el corazón,
unas letras en él ha bordado,
la Palabra es Amor,
es Virgen Inmaculada,
Inmaculado su Corazón.
Manuela González Aguilera
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