viernes, 8 de diciembre de 2017

A María Inmaculada

Al cielo pedía una Madre,
cada noche en viva voz,
tanto la añoraba...
que el cielo me la concedió.

No sé cómo tratar esta Madre,
tan tierna como algodón,
son sus ojos dos luceros,
como Rosa  su esplendor,
ofrenda de Amor nos trae,
para curar tanto dolor.

Toda Ella me ha cautivado,
me ha robado el corazón,
unas letras en él ha bordado,
la Palabra es Amor,
es Virgen Inmaculada,
Inmaculado su Corazón.

Manuela González Aguilera

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.