miércoles, 2 de noviembre de 2011

Señor, se me olvidó

Señor, se me olvidó sin querer,
Pedirte por las prostitutas.

Tú nos enseñas desde las Escrituras
Tu actitud, tu compasión y Amor hacía ellas.
Serán las primeras dijiste...
Nos llevarán la delantera, para entrar en el Reino de los cielos.
Defendiste a la adúltera, la protegiste con tu Cuerpo,
Nadie tiró una piedra.

La libraste de una  muerte segura,
De morir apedreada,
Siempre a favor del más desvalido.
La mujer de tu época, no tenía valor, se veía sola y desamparada,
A veces, le quedaba el camino de prostitución para subsistir.

Hoy te ruego Señor, 
Conocedor de corazones,
Por las prostitutas que sufren en silencio malos tratos,
Por las que viven bajo el peso de mafias,
Por las que no pueden salir de las redes que la atrapan,
Por las que son obligadas y explotadas,
Por las que llenan sus vacíos con drogas, quedándose sin nada.
Por todas ellas te ruego,
Por las que antes conocía, como  “mujeres malas".
Protégelas Señor,
Como protegiste la adultera de tu tiempo,
Ponte en medio de ellas, que no la ahoguen las masas.
 
 Manuela González Aguilera

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.