Querido Dios,
Hace tiempo que no hablo contigo,
Pienso en Ti, rezo
Miro ligeramente Tu Palabra.
Hablarte como se habla al amigo,
Hace tiempo que así, no hablo contigo...
Es lastimoso que te busque,
Cuando hay algún desorden en mi interior.
Tendría que buscarte siempre,
Ya que sin Ti, sabes no sé vivir.
Mí mejor y necesitado amigo...
Haz de psicólogo conmigo.
Me consuelan tus palabras:
“No he venido a curar a los sanos,
Sino a los enfermos”
Aquí estoy contigo...
Conoces mi mente enferma y
Los fantasmas que me visitan,
Sáname Jesus, te pido.
No permitas que me haga daño a mi misma,
Y peor aún, a seres queridos.
Gracias por la Gracia que me has otorgado
Hablar contigo, como hablan los amigos.
Manuela González Aguilera
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.